MANTENER TU MENTE LIMPIA LIMPIANDO TU BOLSO

Cómo mantener una mente limpia limpiando tu bolso

 

Chicas aquí va un post, claro, simple y corto pero muy efectivo. Sabemos bien que los bolsos pueden acabar siendo… más que un accesorio, y no en el buen sentido. Sí, los hombres ya hacen bien de no meterse en nuestras cosas, porque desde luego que se asustarían. Ahí dentro podemos llegar a presenciar una especie de almacén barra basurero con artículos innecesarios, absurdos y que no utilizamos. Y además de sobrante e inútil, nuestros queridos bolsos que pasan de ser una ayuda a un agobio, nos pesan. Y mucho.

Pues este artículo va para vosotras. Para que os toméis 5 o 10 minutos, depende de la gravedad del asunto, a coger vuestros bolsos, elevarlos a una altura de 50 a 100 cm, y vaciarlos en toda regla. Tirarlo todo encima de vuestra mesa, vuestras camas o el mismo suelo. El orden de los factores no altera el resultado.

 

Aquí van los pasos:

 

  1. ¡Bolso arriba chicas!

 

  1. Observad la cantidad de trastos, papeles y artículos, enteros o no, que almacenáis en vuestro querido Lonbali.

 

  1. Tomad conciencia. Sí,sí. Aunque parezca mentira, mucho de nuestro caos mental puede verse reflejado en la imagen que estáis viendo ahora. Desorden. Puro desorden incoherente e innecesario.

 

  1. Coged todos los papelitos y trastos que vuestros ojos, algunos imagino que llorosos, ahora mismo os piden que los saquéis de su vista. Apresuraros a una basura y deshaceros de ellos.

 

  1. Aix. Eso. Escuchad bien ese suspiro. Que no es de agobio, no. Es de alivio. Un alivio increíblemente, grandiosamente de desahogo. Si es que ya siento vuestra felicidad in crescendo.

 

  1. Cualquier cosa que no uséis todos los días entra en una pila separada. Una bolsa pesada o un maletín no es solo una señal de que estáis transportando mucho más de lo necesario, sino que también ejercéis una tensión innecesaria en el cuello, los hombros y la espalda. Recordad: ¡Queremos que el bolso ayude y no lo contrario!

 

  1. Vuelve a colocar los artículos diarios en tu bolso y luego guárdalo y mantenlo a salvo unos días. ¡Nada más va a entrar allí! ¡Ah! De la pila que queda hazte un favor y guárdala, en tu mesita de noche, escritorio o en su sitio dónde pertenezca pero no ahí tirada en el agujero negro de tu bolso.

 

  1. ¡Ya está! ¿No os sentís mucho mejor? Si es que siento hasta vuestras sonrisas. ¿Qué gusto verdad?

 

Tu cuerpo y tu mente sentirán la diferencia en los espacios libres de desorden. Pero recuerda, la claridad realmente proviene de ordenar tu casa mental. Cuando te das el gusto de parar un momento, ya sea para ordenar tu bolso, tu habitación o simplemente gozar del silencio, puedes disfrutar de sentirte más liviano y brillante todo el año. Abraza tu actitud limpiadora, organizadora o como quieras llamarla. Te sentirás mucho mejor tú, y tu bolso.

 

¡Esperemos que aguante así unas semanitas! Siempre podéis volver al post para recordar los pasos 😛

 

¡Feliz Noviembre chicas!

Carlota Sarda