¿Todo se resume en un vestido?

Sigue siendo “uno de los días más importantes de la vida”, en las principales encuestas y estudios de mercado. Hablamos de la boda: mucho más que una ceremonia, mucho más que una celebración… dicen que Todo se resume en un vestido.

Lo comprobamos estos días, en el backstage de la Barcelona Bridal Fashion Week. Las modelos internacionales van llegando para el fitting, estilistas y maquilladores prueban recogidos y unifican tonos de piel, para conseguir la atmósfera deseada, y los diseñadores supervisan hasta el último detalle. En pocos metros y sobre moqueta gris, conviven los nervios y la emoción de las horas previas al fashion-show… Con la música lejana del desfile anterior, los suntuosos vestidos esperan entre bambalinas su momento de gloria, donde los mejores tejidos, las aplicaciones más exquisitas y ese aire de exclusividad, despertarán el woow de las asistentes.

Rodeados de las mejores sedas y gasas, el internacional Ángel Sánchez, acostumbrado al éxito de las pasarelas de NYC, nos confiesa que se siente como si empezara de nuevo, ”el reto es presentar mi colección en Europa, un lugar donde apenas nadie me conoce”.

Llega el momento de la verdad, como dijo en su día Oscar Wilde:En un emplazamiento único en Barcelona, como es el Palacio de Pedralbes, las prendas construidas con disciplina y estructura de un arquitecto de profesión, se preparan en silencio para desfilar bajo las lámparas de cristal y los techos artesonados. Con gran expectación, en un ambiente exquisito y entre una nube de flashes de los smartphones de los asistentes, se suceden las creaciones en tonos pálidos, románticos y evocadores.

Y como si de una película se tratara, el diseñador ve pasar  el trabajo de todo un año, en apenas unos minutos. Un cocktail efervescente de emociones servido en una delicada copa de seda entre aplausos y reconocimiento.

¡Felicidades AS y bienvenido a Europa en esta nueva etapa que se adivina exitosa! Y sí, todo se resume en el vestido… 

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